Luna llena a las 18.45 en Tauro
El único lugar donde el éxito viene antes que el trabajo es en el diccionario.
DONALD M. KENDALL
Ss. Antonio M.ª Claret, ob. y fdr. Ciriado y Claudiano; Aretas y cc.; Evergislo (ob.); José Lê, mrs. Proclo de Constantinopla; Maglorio; Fromundo, obs. Senoco; Luis Guanella, pbs. Martín de Vertou (dc.), ab.
Misa: De S. Antonio María Claret (MO)
¿CATEQUESIS?

Cuando se pronuncia la palabra catequesis la mayoría de la gente piensa inmediatamente en los niños. Pero es un asunto que concierne a todos, y especialmente a los adultos, pues somos su referente de la vivencia de fe.

No se trata de un curso o aprendizaje de conocimientos doctrinales para la celebración de algunos sacramentos, sino también, y sobre todo, de la vivencia de fe, y esto en comunidad y en salida hacia los demás.

Su realización es responsabilidad de toda la comunidad. Y toda ella debe estar comprometida de una u otra manera. Los catequistas deben sentirse apoyados por ella.

La catequesis no se limita a determinados espacios y tiempos, sino que sucede cada vez que un grupo o una persona se pone a la escucha de la Palabra, la interioriza y la vive en comunidad.

La catequesis es un camino para toda la vida, su punto final es el encuentro con Dios.

Por último, y quizá lo más esencial, es que su fuente primaria no es ningún texto ni la habilidad y aceptación del catequista, sino la Palabra viva de Dios y el eco que en cada uno ella tiene. Pues catequizar es precisamente eso, hacer eco a la Palabra de Dios.