Mañana cuarto menguante en Cáncer
Donde se pierde el interés, se pierde también la memoria.
Goethe
Ss. Wenceslao: mr. Lorenzo Ruiz y cc.: mrs. Alfeo, Alejandro y Zósimo; Anemundo (ob.): mrs. Caritón: ab. Zama de Bolonia; Exuperio de Toulouse; Salonio de Ginebra; Fausto de Riez: obs. Eustoquia; Leoba: vs. Cunialdo y Gisilario; Simón de Rojas: pbs.
Misa: Feria del T.O. (26.ª sem.)
o S. Wenceslao
o Stos. Lorenzo Ruiz y cc.
EL MÁS GRANDE
MAESTRO DE ZEN

En un monasterio budista, un novicio se acerca al abad y le dice: «Maestro, ¿cómo puedo encontrar al más grande maestro de zen?». El abad se rasca la cabeza y se queda pensativo por un momento. Luego responde: «Encuentra al hombre que te diga que ha eliminado todos los pensamientos negativos. Si lo encuentras, sabrás que ese no es el maestro que andas buscando». Es decir, aun el más grande de los maestros zen tiene pensamientos negativos. Y otro tanto puede afirmarse del más grande de los «psicólogos positivos».

El famoso psicólogo positivo Martin Seligman nos ofrece un buen ejemplo. Seligman, autor de libros de enorme éxito, tales como Aprenda optimismo y La auténtica felicidad, es considerado «el padre de la psicología positiva». Y una de las cosas que más se admira en Seligman es su honestidad: él admite que, a pesar de haberse pasado los últimos años enseñando a gentes de todo el mundo a pensar de manera optimista, a saber enfrentarse a las situaciones no deseadas, en el momento en que él mismo se ve en una situación apretada, lo primero que le viene a la mente es un pensamiento negativo.